Omán ha pasado a formalizar su estrategia de inteligencia artificial con un Real Decreto de Haitham bin Tarik, creando una zona económica dedicada a la IA en la gobernación capitalina de Mascate.
Resumen
Los medios de comunicación estatales dijeron que el nuevo distrito se llamará Zona Especial de Inteligencia Artificial, posicionándola como un pilar central dentro de la hoja de ruta de Visión 2040 de Omán para la transformación digital. Los funcionarios la describieron como uno de los pasos de política más estructurados hasta ahora para anclar las ambiciones tecnológicas del país en un marco definido de regulación e inversión.
Bajo el decreto, la junta de la Autoridad Pública para Zonas Económicas Especiales y Zonas Francas (OPAZ) ha sido encargada de nombrar un operador para supervisar el desarrollo de la zona y la gestión diaria. El proceso se coordinará con el Ministerio de Transporte, Comunicaciones y Tecnologías de la Información, conectando la planificación de infraestructura con la supervisión regulatoria y la política digital.
Las empresas que operen dentro de la zona recibirán incentivos ya disponibles bajo las leyes de zonas francas de Omán, incluidas exenciones y beneficios operativos diseñados para reducir las barreras de entrada.
Los funcionarios dicen que la estructura pretende “crear un entorno de inversión competitivo” que resulte atractivo tanto para firmas tecnológicas globales como para startups locales que trabajen en campos avanzados.
La zona forma parte de un despliegue más amplio bajo el Programa Nacional para la Inteligencia Artificial y las Tecnologías Digitales Avanzadas, que se sitúa en el núcleo de los planes de diversificación de Omán.
Las autoridades están priorizando la adopción de IA en sectores como logística, salud, petróleo y gas, servicios financieros y desarrollo urbano, donde las mejoras de eficiencia y la automatización podrían tener un impacto económico inmediato.
Aunque el alcance de la IA de Omán sigue siendo relativamente pequeño frente a los mercados líderes, el gobierno ha estado creando capacidad mediante proyectos de infraestructura e iniciativas de investigación.
Mascate ha surgido como el principal centro de estos esfuerzos, albergando hubs de innovación y programas piloto respaldados por el operador de telecomunicaciones Omantel e instituciones académicas como la Universidad Sultan Qaboos.
Las autoridades también están impulsando una colaboración más estrecha entre los sectores público y privado. El desarrollo de startups, las soluciones de IA localizadas y la investigación aplicada se han identificado como áreas clave, en particular para la optimización logística, la entrega de servicios de salud y la eficiencia energética.
A pesar de estos esfuerzos, indicadores medibles como las solicitudes de patentes y la producción de investigación siguen siendo limitados. Los responsables de las políticas sostienen que la base actual deja margen para una expansión rápida si mejoran los flujos de inversión y la claridad regulatoria.
La creación de una zona de IA dedicada añade a Omán a una lista creciente de Estados del Golfo que construyen ecosistemas especializados para atraer capital y talento en tecnologías emergentes. La estrategia se centra no solo en asegurar inversión extranjera, sino también en desarrollar capacidades internas y reducir con el tiempo la dependencia de proveedores externos de tecnología.
Los funcionarios dicen que el marco está diseñado para apoyar la autosuficiencia digital a largo plazo, integrando a Omán en redes globales de innovación. Posicionar a Mascate como centro tecnológico regional sigue siendo un objetivo central.
La ejecución será crítica. La rapidez con la que se establezcan las estructuras de gobernanza, junto con la capacidad de la zona para atraer a grandes firmas internacionales, determinará su impacto a corto plazo. Aun así, el Real Decreto marca una dirección clara: Omán está avanzando para asegurar un lugar en la economía mundial de la inteligencia artificial.