Mensaje de Gate News, 17 de abril — El 17 de abril se detectaron seis aeronaves rusas cerca de Lituania, Letonia y Estonia sobre el mar Báltico, lo que llevó a la OTAN a desplegar cuatro cazas Rafale B franceses para la interceptación. La operación se lanzó desde la base aérea de Šiauliai en Lituania, donde Francia lidera la Misión de Vigilancia Aérea reforzada de la OTAN.
Las imágenes de video difundidas por el ejército francés muestran cazas Rafale rastreando un caza Su-30SM y una aeronave de inteligencia electrónica Il-20M. Los expertos evalúan que los aviones rusos podrían haber estado equipados con misiles anti-radiación Kh-31P o Kh-31PM, que normalmente se usan contra radares y sistemas de defensa aérea. Los Rafale franceses utilizaron vainas de designación Thales Talios, que proporcionan capacidades de identificación visual de largo alcance.
La interceptación se produce tras el aumento de las tensiones en la región. El secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Sergei Shoigu, emitió un “aviso final” a Finlandia, Estonia, Letonia y Lituania, acusándolos de permitir que drones ucranianos crucen su espacio aéreo para atacar la infraestructura petrolera rusa cerca de San Petersburgo. Shoigu sugirió que Rusia se reserva el “derecho inherente” a la autodefensa, insinuando posibles ataques militares contra estos miembros de la OTAN. Los cuatro países han negado las acusaciones. El incidente pone de relieve los esfuerzos continuos de la OTAN para salvaguardar la integridad del espacio aéreo báltico en medio de una mayor actividad militar rusa.