Cuando los inversores globales se han acostumbrado a clasificar Bitcoin como un activo de alto riesgo, el conflicto en Oriente Medio a comienzos de 2026 está desafiando ese paradigma. En su último informe para clientes, el gestor de criptoactivos Bitwise ofrece una perspectiva provocadora: las tensiones geopolíticas no son un obstáculo para Bitcoin, sino un catalizador de su valor. Los datos que respaldan esta afirmación son contundentes: desde el ataque aéreo conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero, Bitcoin ha subido aproximadamente un 12 %, mientras que el S&P 500 ha caído cerca de un 1 % y el oro, considerado tradicionalmente un refugio seguro, ha retrocedido casi un 10 %.
El CIO de Bitwise, Matt Hougan, y el responsable de investigación, Ryan Rasmussen, afirman sin rodeos en el informe: "El caos es una escalera". Esta frase, tomada de una popular serie de televisión, ilustra cómo las grietas en el sistema financiero global están convirtiendo a los activos no soberanos y neutrales como Bitcoin en aceleradores de valor.
Un informe que captó la atención del mercado
El 14 de abril de 2026, Bitwise publicó un informe coescrito por el CIO Matt Hougan y el responsable de investigación Ryan Rasmussen. El argumento central es claro y directo: la reciente fortaleza de Bitcoin no contradice el sentimiento de aversión al riesgo, sino que es una consecuencia directa del conflicto geopolítico.
Bajo el título "El caos es una escalera", el informe aborda de forma directa dos posturas habituales del mercado: la primera, que "la geopolítica es irrelevante para Bitcoin", y la segunda, que "la impresión de dinero inducida por la guerra es un beneficio a largo plazo para Bitcoin". Bitwise rechaza explícitamente ambas, argumentando que el comportamiento de Bitcoin en esta crisis tiene su origen en la fragmentación estructural del sistema financiero global.
Según datos de Gate, a 15 de abril de 2026, el precio de Bitcoin se situaba en 74 234,1 $, con un descenso del 0,15 % en 24 horas, una capitalización de mercado cercana a 1,33 billones de dólares y una dominancia de mercado del 55,27 %. Desde el estallido del conflicto a finales de febrero, el precio de Bitcoin cayó inicialmente, llegando a unos 63 500 $ el día que comenzaron las hostilidades, para luego recuperarse de forma constante en las semanas siguientes y superar los 74 000 $ a mediados de abril.
Del "cisne negro" a la "nueva normalidad"
28 de febrero de 2026: Estados Unidos e Israel lanzan un ataque aéreo conjunto sobre Irán. Según CCTV News, el presidente Trump anunció que la acción militar tenía como objetivo "destruir el sistema de seguridad de Irán" y "eliminar por completo la marina iraní". El día del ataque, el precio de Bitcoin se desplomó alrededor de un 6 %, cayendo brevemente por debajo de los 64 000 $. Las liquidaciones en el mercado alcanzaron los 500 millones de dólares, afectando a más de 150 000 operadores.
Marzo de 2026: Los mercados entran en una fase de volatilidad extrema. El precio internacional del petróleo se dispara aproximadamente un 50 % en un mes, llegando a los 107 $ por barril. Los refugios tradicionales como el oro y la plata sufren una "caída libre": el oro baja de un máximo histórico de unos 5 600 $ la onza a cerca de 4 000 $. Tras una primera oleada de ventas de pánico, Bitcoin inicia una recuperación gradual.
6 de abril de 2026: Bitcoin supera brevemente los 73 000 $, pero pierde parte de las ganancias tras el colapso de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán y el anuncio del presidente Trump de un bloqueo del estrecho de Ormuz.
9 de abril de 2026: Según Financial Times, un portavoz de la Unión de Exportadores de Petróleo, Gas y Productos Petroquímicos de Irán anuncia que Irán cobrará una tasa de tránsito de 1 $ por barril a los petroleros que crucen el estrecho de Ormuz, pagadera en Bitcoin. Para un superpetrolero a plena carga, la tasa podría alcanzar los 2 millones de dólares por viaje. Este hecho marca un punto de inflexión clave en la crisis.
13 de abril de 2026: Bitcoin encuentra resistencia en torno a los 74 000 $ antes de retroceder, pero se mantiene aproximadamente un 12 % por encima de los niveles previos al conflicto.
14 de abril de 2026: Bitwise publica su informe, donde explica de forma sistemática la lógica fundamental detrás del comportamiento divergente de Bitcoin durante la crisis geopolítica.
La secuencia de eventos revela una cadena causal clara: "Impacto—Divergencia—Transformación".
En la primera fase, el estallido del conflicto provoca ventas de pánico generalizadas. Como activo altamente líquido y negociable 24/7, Bitcoin se convierte en la vía principal para cubrir rápidamente el riesgo geopolítico, lo que genera caídas bruscas a corto plazo. Con los mercados tradicionales cerrados, Bitcoin lidera la reasignación de riesgos.
En la segunda fase, a medida que la reacción del mercado pasa de emocional a racional, se hace evidente la "instrumentalización" del sistema financiero global. El uso de la infraestructura de pagos en dólares como herramienta geopolítica—como ocurrió en 2022 cuando Rusia fue excluida de SWIFT—lleva a algunos países a acelerar la búsqueda de alternativas de liquidación no soberanas.
En la tercera fase, la decisión de Irán de aceptar Bitcoin como pago de tasas de paso por el estrecho de Ormuz supone la primera vez que una nación soberana utiliza Bitcoin para liquidaciones a gran escala relacionadas con materias primas. Esta aplicación real cataliza directamente una revalorización del relato: "Bitcoin como moneda de liquidación internacional".
Análisis de datos y estructura: Divergencia del 12 % frente al -10 %
Estos son los principales resultados comparativos del informe de Bitwise, que cubre el periodo desde el cierre del 27 de febrero de 2026 hasta el 10 de abril de 2026:
| Clase de activo | Variación de precio | Dirección |
|---|---|---|
| Bitcoin | Subida de aproximadamente el 12 % | Positiva |
| Índice S&P 500 | Caída de alrededor del 1 % | Negativa |
| Oro | Caída de cerca del 10 % | Negativa |

Comportamiento de Bitcoin, oro y acciones durante el conflicto con Irán en 2026. Fuente: Bitwise
La anomalía más destacada de estos datos: según la teoría tradicional, Bitcoin se considera un activo de alto riesgo (alta beta) y debería ser el primero en caer en un entorno de aversión al riesgo motivado por la geopolítica, que es exactamente lo que ocurrió al inicio del conflicto. Sin embargo, en el mes siguiente, no solo recuperó todas sus pérdidas, sino que registró importantes ganancias, mientras que el oro cayó cerca de un 10 %.
Esta divergencia plantea una pregunta crucial: ¿está experimentando Bitcoin un cambio estructural en su perfil de riesgo? Cabe destacar que no se trata de un fenómeno aislado. Según datos citados por ChainCatcher, desde el comienzo del conflicto, Bitcoin ha subido un 16,76 % mientras que la plata ha caído un 15,58 %. La debilidad generalizada de los metales preciosos—refugios tradicionales—en contraste con la resiliencia de Bitcoin, refuerza aún más la credibilidad de esta divergencia narrativa.
Más allá del precio, los datos on-chain ofrecen información relevante. Desde principios de 2026, la media diaria de transacciones de Bitcoin ha aumentado un 62 %, alcanzando las 765 130 el 5 de abril, un máximo de 17 meses, comparable a los niveles registrados cuando Bitcoin superó por primera vez los 100 000 $ durante el ciclo electoral presidencial estadounidense de 2024. Glassnode informa que las comisiones totales de la red Bitcoin han subido un 4 % en la última semana, lo que indica un aumento de la demanda en la red.
Por su parte, las reservas de Bitcoin en exchanges siguen disminuyendo. Las reservas globales se sitúan en torno a 2 690 000 BTC, el nivel más bajo desde principios de 2023. En un contexto de gran incertidumbre geopolítica, grandes cantidades de Bitcoin se trasladan a almacenamiento en frío. La media de entradas netas a exchanges en 30 días sigue siendo negativa, lo que muestra que los holders prefieren el almacenamiento a largo plazo frente a la venta a corto plazo.
La coincidencia entre los datos on-chain y la evolución del precio sugiere que la subida de Bitcoin no es puramente especulativa, sino que va acompañada de un crecimiento real del uso de la red y una contracción de la oferta.
Tres narrativas y la tesis del "doble enfoque" de Bitwise
Las interpretaciones del mercado sobre el comportamiento de Bitcoin durante este conflicto se agrupan en tres grandes marcos:
La geopolítica es irrelevante para Bitcoin
Esta postura sostiene que Bitcoin tiene poca correlación con los acontecimientos geopolíticos globales y que su precio está impulsado principalmente por factores internos (ciclos de halving, oferta y demanda on-chain, cambios regulatorios, etc.). El repunte de Bitcoin durante el conflicto en Oriente Medio se considera una coincidencia, sin relación directa con el propio conflicto.
Impresión de dinero inducida por la guerra
Según esta narrativa, el conflicto geopolítico suele conducir a una expansión fiscal y una política monetaria laxa, lo que devalúa las monedas fiduciarias y favorece el precio de activos escasos como Bitcoin a largo plazo. En este caso, el repunte de Bitcoin se atribuye a la expectativa de futuras políticas monetarias, no al conflicto en sí.
Tesis de fragmentación del sistema financiero
Bitwise rechaza de forma contundente las dos explicaciones anteriores. Como escribe Hougan en el informe, "ambas posturas son erróneas". Bitwise sostiene que la fortaleza de Bitcoin proviene directamente de la fragmentación estructural del sistema financiero global, evidenciada por el conflicto: cuando la infraestructura de pagos en dólares puede ser "instrumentalizada" en cualquier momento, la demanda de activos de liquidación no soberanos y despolitizados aumenta de forma natural.
El "doble enfoque" de Bitwise
Bitwise considera que mantener Bitcoin es una apuesta "dos en uno":
Narrativa del oro digital
Bitcoin está desafiando el dominio del oro en el mercado global de reserva de valor. Bitwise estima que el mercado mundial de reserva de valor ronda los 38 billones de dólares. Si Bitcoin capta aproximadamente el 17 % de ese mercado, su precio podría alcanzar el millón de dólares. Esta lógica ha sido ampliamente debatida y en parte descontada en los últimos dos años.
Narrativa de moneda de liquidación internacional
Bitcoin podría servir como moneda para la liquidación de transacciones comerciales internacionales. Bitwise compara este escenario con una "opción call fuera de dinero": su valor aumenta a medida que crecen la probabilidad de adopción y la volatilidad global. Hougan señala: "Si Bitcoin se utiliza más ampliamente en liquidaciones internacionales, esa opción se ejecuta".
Hasta ahora, esta segunda narrativa se consideraba remota. Pero tras la exclusión de Rusia de SWIFT en 2022, la cuota de liquidaciones en yuan en el comercio China-Rusia pasó de menos del 2 % a casi el 40 %, lo que demuestra cómo las sanciones financieras pueden acelerar la creación de canales alternativos de pago. "Los países son cada vez menos proclives a utilizar el dólar por razones políticas", afirma Hougan. "Esto genera demanda de alternativas políticamente neutrales como Bitcoin".
Análisis de impacto en la industria
La clasificación de Bitcoin como activo entra en revisión
Tradicionalmente, Bitcoin se ha agrupado con los "activos de riesgo" o "activos tecnológicos de alta beta". Su fuerte divergencia respecto al oro—refugio tradicional—durante este conflicto (subida del 12 % frente a caída del 10 % del oro) está desafiando esa clasificación.
Si Bitcoin sigue mostrando una correlación negativa o independiente respecto al oro y al sentimiento de riesgo tradicional en futuros episodios geopolíticos, los modelos de carteras institucionales tendrán que adaptarse. Esto podría cambiar el papel de Bitcoin de "alternativa de alta volatilidad" a "cobertura geopolítica".
La liquidación no soberana se acelera
La aceptación de Bitcoin por parte de Irán como pago de tasas de paso por el estrecho de Ormuz, aunque aún incipiente, marca el paso de la narrativa de Bitcoin como moneda de liquidación de la teoría a la validación práctica. Hasta ahora, la ausencia de adopción a nivel soberano llevaba a los mercados a descontar esta posibilidad.
A mayor escala, el sistema monetario internacional está experimentando un cambio estructural. El sistema de pagos interbancarios transfronterizos de China (CIPS) cubre ya más de 190 países y regiones, y los países BRICS avanzan en la interconexión de monedas digitales. Como activo digital nativo independiente de cualquier soberanía nacional, Bitcoin ocupa una posición única en este panorama multipolar de pagos.
Marcos de valoración y el umbral del millón de dólares
El aspecto más visionario del informe de Bitwise es su recomendación de revisar los marcos de valoración. Si Bitcoin capta tanto la demanda global de reserva de valor como los flujos de liquidación internacional, su precio a largo plazo podría estar sistemáticamente infravalorado. El informe sitúa el millón de dólares no como un "objetivo alcista", sino como un "posible punto de partida".
Este ajuste se basa en la idea de que los modelos tradicionales de valoración de Bitcoin se centran principalmente en la cuota de mercado de reserva de valor. Una vez que la narrativa de moneda de liquidación se incorpora al precio, el mercado accesible de Bitcoin se amplía de forma significativa. En términos de opciones, tanto la "volatilidad implícita" como la "probabilidad de ejercicio" de Bitcoin aumentan, incrementando su valor opcional incorporado.
Conclusión
La brillantez de "el caos es una escalera" radica en su doble lectura del efecto del conflicto geopolítico: destructivo para el sistema antiguo, una oportunidad para las alternativas. El informe de Bitwise no es solo una llamada alcista, sino un análisis sobrio de las fracturas estructurales del sistema financiero global.
Durante años, la narrativa de Bitcoin como moneda de liquidación se consideraba una "opción fuera de dinero": valiosa en teoría, pero inalcanzable en la práctica. La introducción de tasas de paso en Bitcoin en el estrecho de Ormuz, independientemente de su impacto final, ha acercado esta narrativa a la validación real. A medida que la cuota del dólar en las reservas globales sigue cayendo, se aceleran los canales de pago alternativos y las naciones soberanas experimentan abiertamente con liquidaciones no dolarizadas, el papel de Bitcoin como activo no soberano y neutral está siendo objeto de una revalorización histórica.
A 15 de abril de 2026, el precio de Bitcoin se sitúa en 74 234,1 $, con una capitalización de mercado de 1,33 billones de dólares y una dominancia del 55,27 %. En los próximos meses, la evolución de la situación en Oriente Medio, la implementación del plan de tasas en Bitcoin de Irán y la posible adopción por parte de otros países serán factores clave para poner a prueba la tesis de que "el caos es una escalera".


