Es interesante lo que ocurrió en Vancouver. El alcalde propuso que la ciudad invirtiera en Bitcoin, pero la idea fue bloqueada tanto por las autoridades municipales como por la legislación provincial. Una situación típica en la que las ideas innovadoras chocan con la carta conservadora de la administración urbana y las restricciones burocráticas.



Resulta que incluso a nivel municipal, las criptomonedas enfrentan resistencia. Entiendo a ambas partes: por un lado, el riesgo, por otro, la posible oportunidad de diversificación de activos de la ciudad. Pero parece que en este caso prevaleció la cautela.

¿Qué piensan, las autoridades actuaron correctamente? ¿O fue una oportunidad perdida para la ciudad?
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado