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Si tu gato estornuda constantemente, probablemente te hayas preguntado qué está pasando. No siempre es algo grave, pero definitivamente vale la pena prestar atención porque los estornudos en gatos pueden esconder varias cosas diferentes.
Lo primero que debes saber es que los estornudos en gatos pueden venir de infecciones respiratorias virales como el calicivirus o el herpes felino. Estos virus afectan las vías respiratorias superiores y generalmente se acompañan de secreción nasal, lagrimeo y a veces fiebre. Como son altamente contagiosos entre felinos, si tienes varios gatos en casa, esto es algo a tener en cuenta.
A veces, después de una infección viral, aparecen infecciones bacterianas secundarias. Es decir, el sistema respiratorio del gato se debilita y llega una nueva infección. En estos casos verás estornudos frecuentes, secreción nasal de color amarillento o verdoso, y en situaciones más serias, dificultad para respirar. Aquí es donde realmente necesitas llevarlo al veterinario rápido, porque estas infecciones pueden empeorar bastante rápido.
Pero no todo es infección. Los gatos también pueden tener alergias ambientales, igual que nosotros. El polen, el humo de cigarrillo, los productos de limpieza e incluso los perfumes pueden irritar la nariz del gato y provocar estornudos. Si notas que tu gato está más irritable o inquieto cuando estornuda, es probable que sea alergia. En casos leves puedes eliminar los factores irritantes del hogar, pero si persiste, es momento de consultar.
También está la posibilidad de que haya algo más simple: un cuerpo extraño en la nariz. Puede ser polvo, una pelusa o una semilla. El gato estornuda para expulsarlo, y generalmente se resuelve solo. Pero si ves secreción nasal constante, sangre o signos de dolor, entonces sí debes acudir al veterinario para que lo revise.
No olvides los problemas dentales. Muchas personas no lo saben, pero las infecciones en los dientes del gato pueden causar estornudos. Si notas mal aliento, que el gato tiene dolor al masticar o secreción nasal de un solo lado, eso es una señal de alerta. El veterinario puede hacer una limpieza dental o extraer los dientes dañados si es necesario.
Para evitar la mayoría de estos problemas, mantén las vacunas de tu gato al día y llévalo a chequeos regulares. La prevención es siempre mejor que tener que tratar una enfermedad avanzada. Si tu gato presenta cualquiera de estos síntomas, no lo ignores. Observa bien y acude al veterinario para que determine exactamente qué está causando los estornudos. Cada caso es diferente y merece atención específica.