Noticias de Gate, 10 de abril, según informó Bloomberg, la primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, hizo una declaración ante cámaras en un hecho inusualmente poco común en la Casa Blanca el jueves, hora local, para responder de forma directa a los rumores en redes sociales que la vinculan con el fallecido banquero financiero Jeffrey Epstein, a los que calificó como «difamación falsa».
Melania negó de manera explícita cualquier tipo de relación con Epstein y sus cómplices, Ghislaine Maxwell, y señaló que solo tuvo «correspondencia ocasional por correo» con Maxwell, además de recalcar: «No soy una víctima de Epstein». Al mismo tiempo, dio a entender que emprenderá acciones legales y afirmó: «Mi equipo y mis abogados han logrado refutar con éxito estas mentiras infundadas, y no dudaré en seguir defendiendo mi reputación».
Esta declaración, que solo duró cinco minutos, suscitó una amplia atención por dos motivos: en primer lugar, porque Melania rara vez hace declaraciones públicas; y en segundo lugar, a medida que la Guerra de Irán continúa intensificándose, el tema de Epstein se ha ido desvaneciendo gradualmente de la vista del público, y esta postura vuelve a sacar a la palestra esta cuestión política, que ha estado preocupando a la Casa Blanca durante meses.
En su declaración, Melania pidió al Congreso que celebrara una audiencia, para que los supervivientes de los crímenes de Epstein den testimonio público después de prestar juramento. El veterano demócrata del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, Robert Garcia, respaldó inmediatamente la iniciativa y urgió al presidente del comité a «programar la audiencia de inmediato».