La Autoridad de Finanzas Empresariales de New Hampshire planea emitir aproximadamente $100 millones en bonos municipales respaldados por Bitcoin.
Moody’s ha asignado al acuerdo propuesto una calificación provisional Ba2, colocándolo por debajo del grado de inversión.
New Hampshire está avanzando con lo que parece ser uno de los experimentos más inusuales hasta ahora en los linderos de las finanzas públicas y los activos digitales: un bono municipal respaldado por Bitcoin.
La Autoridad de Finanzas Empresariales del Estado de New Hampshire planea emitir alrededor de $100 millones de los bonos, según Bloomberg, con Moody’s asignando al acuerdo propuesto una calificación provisional Ba2.
Eso lo coloca en territorio de grado especulativo, dos escalones por debajo del grado de inversión, que es más o menos donde uno esperaría que aterrizara una estructura vinculada a un activo de garantía volátil.
Garantía de Bitcoin, estructura municipal
La estructura es destacable menos porque un estado se endeude contra Bitcoin de manera directa y más porque utiliza un envoltorio familiar de tipo muni alrededor de una garantía cripto. Se espera que el servicio de la deuda de los bonos esté respaldado por los ingresos de la garantía subyacente de Bitcoin, mientras que los disparadores de precio incorporados forzarían la liquidación si el activo cae por debajo de ciertos niveles, ayudando a proteger el reembolso a los tenedores de bonos.
Moody’s dijo que su análisis incorporó supuestos que incluyen una tasa de avance del 72.06% y un período de exposición de dos días para la garantía de Bitcoin. La agencia de calificación vinculó la evaluación Ba2 a la volatilidad histórica de Bitcoin y a su perfil de liquidez, que siguen siendo centrales para la forma en que se está enmarcando el riesgo crediticio.
Sin garantía estatal detrás del acuerdo
Esa parte es importante. Los bonos no están respaldados por el crédito o la autoridad tributaria de New Hampshire, lo que significa que los inversionistas se están apoyando en la estructura de la garantía en lugar del respaldo de los contribuyentes. En términos del mercado de bonos, esto es una transacción con recurso limitado, no una promesa de obligación general por parte del estado.
Para el sector cripto, la señal es bastante clara. Bitcoin sigue avanzando hacia formatos más convencionales de capitales, pero lo hace bajo una disciplina crediticia anticuada, donde la volatilidad, la cobertura de la garantía y la mecánica de liquidación siguen determinando cuánto confianza está dispuesto a extender el mercado.